MANIFIESTO
Creemos que los objetos que habitan tu espacio, moldean tu interior.
Que desacelerar es radical.
Que la imperfección es evidencia de humanidad,
no de falla.
Que ritualizar lo cotidiano es resistencia política
en un mundo que exige velocidad.
Que la luna es maestra de lo cíclico,
de que nada es permanente,
de que el cambio es natural.
Que tocar texturas reales,
oler el aroma de las plantas,
ver colores que vienen de la tierra,
es regresar al origen.
Que compartir es sanador.
Que volver a casa
es volver a ti,
a los otros,
a la tierra.
Que cada objeto hecho con tiempo
es un acto de amor.