Artefactos para el habitar.
Casa Lunar nace de una investigación material y sensible sobre cómo habitamos el mundo.
De una pregunta por los materiales que tocamos, los ingredientes que usamos y el efecto que tienen en el cuerpo y en el planeta; y de una inquietud por la forma acelerada y desechable con la que hoy nos relacionamos con los objetos.
Casa Lunar propone artefactos para el habitar: objetos creados desde la demora, el cuidado y la conciencia, que invitan a ritualizar lo cotidiano y a reconectar con los ritmos del cuerpo y de la naturaleza.
Casa Lunar
Nace del vínculo.
El proyecto toma forma en un momento de encuentro entre madre e hija, cuando hacer juntas se vuelve un gesto de cuidado, sostén y resistencia. De ese vínculo nacen los primeros rituales y objetos, pensados no solo para el uso individual, sino para abrir espacios de presencia, conexión y comunidad.
Hoy, Casa Lunar es un espacio donde arte, diseño y materia se entrelazan para crear objetos que portan historia, intención y afecto: piezas que no buscan ser consumidas rápidamente, sino habitadas.